Diseño de producto y packaging

Es más que evidente que el diseño gráfico está en todas partes: en la portada de ese libro que ya has empezado tres veces (y que no te vas a acabar), en el cartel de tu película favorita que tienes colgado en el estudio, en las cientos de miles de marcas que nos rodean, en la pegatina que regalan con el pastelito de la merienda o en la carta del restaurante donde se come muy bien pero decoran fatal.



El packaging es la expresión visual de un mensaje.

A través del packaging comunicamos y generamos identidad de marca, especialmente en los mercados con gran competencia y debemos conectar emocionalmente con el potencial usuario/consumidor. Por eso no podemos perder de vista que el diseño de nuestros productos y sus packs son los últimos interlocutores con nuestros clientes y, si vamos a delegar en ellos la responsabilidad de la venta final, tenemos que dotarlos de información, persuasión y la máxima personalidad diferencial posible. El packaging es la expresión visual de un mensaje.



Diseño de producto y packaging

Es más que evidente que el diseño gráfico está en todas partes: en la portada de ese libro que ya has empezado tres veces (y que no te vas a acabar), en el cartel de tu película favorita que tienes colgado en el estudio, en las cientos de miles de marcas que nos rodean, en la pegatina que regalan con el pastelito de la merienda o en la carta del restaurante donde se come muy bien pero decoran fatal.



El packaging es la expresión visual de un mensaje.

A través del packaging comunicamos y generamos identidad de marca, especialmente en los mercados con gran competencia y debemos conectar emocionalmente con el potencial usuario/consumidor. Por eso no podemos perder de vista que el diseño de nuestros productos y sus packs son los últimos interlocutores con nuestros clientes y, si vamos a delegar en ellos la responsabilidad de la venta final, tenemos que dotarlos de información, persuasión y la máxima personalidad diferencial posible. El packaging es la expresión visual de un mensaje.

Un packaging que transmita los valores del consumidor darán la clave para crear un diseño efectivo que le atraiga y cumpla sus expectativas.

La decisión de los consumidores muchas veces se realiza por las sensaciones inconscientes que transmite el packaging.
A modo de resumen, dejemos que hable la ciencia. Algunos estudios de marketing afirman que el tiempo que invierte un consumidor en la decisión de la compra son veinte segundos en mirar la estantería y ocho segundos en escoger cuál de todos los productos allí expuestos va a decidir quedarse (dependiendo de cuán exigente o de qué cantidad de dudas tenga el cliente). El Marketing Emocional remarca que la decisión de los consumidores muchas veces se realiza por las sensaciones inconscientes que transmite el packaging, más que por la calidad real del producto, (algo difícilmente de dirimir entre todas las opciones y marcas del mismo tipo de producto que conviven). Un packaging que transmita los valores del consumidor darán la clave para crear un diseño efectivo que le atraiga y cumpla sus expectativas, creando una experiencia de compra satisfactoria y cumpliendo la venta tan deseada de la empresa.